El ciclo de carbono describe los intercambios de dióxido de carbono entre los cuatros reservorios naturales del planeta (atmósfera, biosfera, litosfera e hidrosfera). En condiciones naturales, el ciclo de carbono es equilibrado.
La actividad humana (industrialización, deforestación y combustión de carburantes fósiles), sin embargo, modifica estos intercambios produciendo un exceso de CO2 en la atmósfera. Solo un 50% de este exceso es absorbido por los pozos de carbono (la biomasa y el océano). Esto contribuye al calentamiento del planeta ya que el dióxido de carbono es un gas que produce efecto invernadero.